23 de febrero de 2026
· Más de 130 obras y 68 artistas, que proponen un recorrido por la labor de la coleccionista y artista venezolana Andreina Fuentes Angarita · La exposición invita al espectador a sumergirse en tres décadas de una trayectoria marcada por la irreverencia, cuestionando las estructuras de poder y reivindicando el arte como un ejercicio de resistencia para imaginar futuros posibles desde la belleza y la ironía El próximo 25 de febrero, una semana antes del inicio de la Semana del Arte de Madrid, el Museo La Neomudéjar acogerá la inauguración de la exposición "30 años de irreverencia y visión", una muestra que se expone por primera vez en España y que marca el desembarco de Arts Connection Foundation (ACF) en Europa, presentando uno de los archivos privados más audaces sobre las tensiones sociopolíticas de las últimas tres décadas. La muestra propone un recorrido profundo por la labor de la coleccionista y artista venezolana Andreina Fuentes Angarita. Afincada en Miami pero con la mirada siempre puesta en sus raíces, ha construido un archivo vivo que desafía las lecturas convencionales del arte contemporáneo para adentrarse en las grietas de la identidad, la migración y la resistencia. Comisariada por Néstor Prieto y Omar Castañeda, la exposición no es sólo una revisión estética, sino una "cartografía de la herida". Reúne más de 130 obras en múltiples formatos, destacando por su naturaleza multidisciplinaria y por ser pionera en la conservación de videoarte y registro de performance, formatos que históricamente han servido como trinchera para la disidencia. La colección de la artista venezolana Andreina Fuentes Angarita es concebida como un espacio de escucha, archivo vivo y anticipación. En diálogo con la Venezuela contemporánea y con la experiencia fragmentada de su diáspora, las obras dibujan un porvenir que se aproxima al presente: un territorio donde la memoria insiste y no olvida, el cuerpo resiste y perdura, y el pensamiento se transforma y se desplaza. En este marco, el arte no propone respuestas cerradas, sino que activa una revolución íntima del pensamiento, capaz de reimaginar la pertenencia, el arraigo y la posibilidad de lo que está por venir. Entendida también como un mapa político de identidades desde una perspectiva ‘queer’, la colección articula una geografía cambiante en la que el cuerpo, la memoria, la pertenencia y la resistencia se negocian de forma permanente, proponiendo una reflexión en torno al “yo colectivo”. La exposición se despliega en cuatro espacios, entendidos como territorios de reflexión donde las obras dialogan entre sí y con los contextos sociales y políticos que las atraviesan. De este modo, la exposición invita al espectador a sumergirse en tres décadas de una trayectoria marcada por la irreverencia, cuestionando las estructuras de poder y reivindicando el arte como un ejercicio de resistencia fundamental para imaginar futuros posibles desde la belleza y la ironía. Un archivo de solidaridad frente al exilio Más allá de la adquisición de objetos, la Colección Fuentes Angarita (FAC) se revela en esta exposición como una plataforma de auxilio y resistencia. Fuentes Angarita construyó este acervo como un ejercicio de solidaridad activa, acompañando a decenas de creadores venezolanos que, tras salir del país buscando una mejor situación, encontraron en la fundación un apoyo para resguardar su patrimonio y regularizar sus estatus migratorios en Estados Unidos. La colección funcionó como un salvoconducto para obras que no podían ser expuestas en su país de origen, convirtiendo a la FAC en un custodio de la memoria histórica de la diáspora. La voz de la coleccionista: Artivismo y verdad Andreína Fuentes Angarita, quien se presenta bajo la figura de "mecenas-artista", ofrece una visión sin filtros sobre el contexto que dio origen a la colección. "No fuimos muchos los que nos atrevimos a hacer artivismo dentro y fuera de Venezuela", afirma Fuentes Angarita. "Mi éxito se debe a que siempre fui fiel a lo que pensaba. Siempre me llamó la atención lo social y lo conceptual. La situación sobre Venezuela siempre ha sido muy censurada, ahora ya se va a destapar mucho más", asegura Andreína.