4 de agosto de 2026
Los trastornos musculoesqueléticos son uno de los principales problemas asociados al trabajo sedentario. Trabajar desde las segundas residencias durante el verano aumenta el riesgo de molestias musculares si no se cuida la ergonomía. Madrid, 4 de agosto de 2026 – Con la llegada del verano, muchas personas cambian su puesto habitual de trabajo en la oficina por su vivienda habitual e incluso por segundas residencias. Aunque el teletrabajo permite una mayor flexibilidad, estos espacios improvisados no siempre reúnen las condiciones ergonómicas adecuadas. Los trastornos musculoesqueléticos son uno de los principales problemas asociados al trabajo sedentario. Según la UGT, tres de cada cinco trabajadores europeos sufren este tipo de afecciones relacionadas con su actividad laboral . En España, el impacto también es significativo. De hecho, según el Sistema Nacional de Salud, las patologías lumbares representan el 25% de las bajas laborales y constituyen el segundo problema de salud crónico más frecuente. Permanecer muchas horas en la misma postura reduce la movilidad articular, incrementa la tensión en espalda, cuello, hombros y piernas y favorece la aparición de fatiga muscular . Cuando, además, se trabaja desde mesas de comedor o terrazas sin una adecuada adaptación del espacio, estas molestias pueden intensificarse. “Durante el verano es habitual atender a personas que han trabajado durante semanas desde espacios improvisados. En la mayoría de los casos no existe una lesión concreta, son acumulaciones de pequeñas sobrecargas provocadas por mantener posturas inadecuadas, hacer pocas pausas y pasar demasiadas horas sentado. Son molestias que, en gran medida, pueden prevenirse incorporando hábitos sencillos durante la jornada”, explica Bruno Oliveira, fisioterapeuta experto en recuperación de Hyperice . Precisamente, el movimiento sigue siendo la medida más eficaz para prevenir estas molestias. Por ello, desde Hyperice recomiendan incorporar diferentes acciones a la rutina diaria cuando se teletrabaja : Levantarse cada hora . Estar sentado durante horas afecta negativamente a la circulación y puede aumentar la presión sobre la columna. Es recomendable levantarse cada 60 minutos por un breve periodo de tiempo, para caminar, estirar la espalda y darle al cuerpo un cambio de postura. Este hábito, además, ayuda a mejorar la concentración y rendir más en el trabajo. Es cierto que en ocasiones no es posible levantarse del puesto de trabajo con tanta regularidad, por eso es importante el uso de herramientas que permitan descargar y destensar las piernas tras pasar mucho tiempo sin realizar ningún tipo de movimiento. Es el caso de las botas de masaje de comprensión como las Normatec Premier , que ayudan a aumentar el flujo sanguíneo y a mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento, reduciendo así los dolores musculares. Todo esto estando sentado mientras se trabaja con normalidad. Hacer estiramientos . El teletrabajo obliga a estar sentado durante toda la jornada y generalmente en malas posturas, provocando que la tensión se acumule en zonas como el cuello, los hombros y las lumbares. Enfocarse en estirar suavemente estas partes del cuerpo dos o tres veces a lo largo de la jornada durante cinco minutos evita molestias y favorece la movilidad muscular. Además de los estiramientos clásicos, se puede completar la rutina con dispositivos que ayuden a relajar esos músculos. En este sentido, Hyperice destaca las pistolas de masaje como Hypervolt Go 3 , que ayuda a eliminar la tensión y aflojar los nudos musculares en brazos, hombros y cuello. Otra opción es la aplicación de calor en una de las zonas más afectadas por estar sentados largas horas con herramientas como el Venom 2 back , un cinturón de masaje para aliviar los dolores musculares de la espalda gracias a su tecnología de calor y vibración. Vigilar la ergonomía en el lugar de teletrabajo . En estos entornos es habitual que el mobiliario no esté diseñado para trabajar durante varias horas, lo que puede favorecer la aparición de contracturas, sobrecargas musculares o pinzamientos. Siempre que sea posible, conviene habilitar un espacio de trabajo cómodo y adaptar el mobiliario disponible, utilizando una silla que permita apoyar bien la espalda y mantener los pies apoyados en el suelo o sobre un reposapiés improvisado. También es recomendable elevar la pantalla del ordenador hasta la altura de los ojos con libros o una base, y procurar que los antebrazos descansen sobre la mesa formando un ángulo aproximado de 90 grados. “Teletrabajar durante el verano no tiene por qué pasar factura al cuerpo si se cuida el cómo hacerlo. Con una combinación de movimiento, ergonomía, ejercicio físico y recuperación muscular es posible reducir el impacto de la inmovilidad y afrontar esta época del año con menos molestias y una mejor condición física”, concluye Bruno Oliveira, fisioterapeuta experto en recuperación de Hyperice.