24 de junio de 2026
En Cultura Emprende hablamos con Cristina Porta y Tamara Istambul, fundadoras de Grupo Autocines , sobre sus inicios en una servilleta de papel, su capacidad para reinventarse tras la pandemia y su más reciente apuesta en el Riyadh Air Metropolitano: Rita's Mirador. En un mercado tan competitivo como el del entretenimiento, innovar es un reto constante. Sin embargo, Cristina Porta y Tamara Istambul supieron leer las necesidades de una ciudad como Madrid que, a pesar de su inmensa oferta, demandaba algo diferente. Lo que comenzó como un proyecto enfocado en la nostalgia y la experiencia del cine clásico americano sobre una parcela vacía, se ha transformado hoy en un consolidado grupo de ocio experiencial que cerró el pasado año 2025 con una facturación superior a los 5,5 millones de euros y proyecta superar los 9 millones este año. En esta entrevista, las empresarias repasan su trayectoria, los desafíos de emprender y el lanzamiento de su último gran espacio, Rita's Mirador. Autocine Madrid nació como un concepto innovador dentro del ocio en la ciudad. ¿Cómo recuerdas los inicios del proyecto y cuál fue la visión que os impulsó a emprender? Cristina y Tamara: Recordamos los inicios con muchísima ilusión, pero también con bastante inconsciencia, en el buen sentido. Nosotras siempre habíamos tenido la inquietud de emprender y, cuando empezamos a pensar qué podía faltarle a una ciudad como Madrid, vimos una oportunidad clara. Las dos éramos muy consumidoras de ocio, cultura y cine, y sentíamos que, aunque el cine tradicional estaba viviendo un momento complicado, la gente seguía queriendo vivir experiencias. La idea nació de una conversación muy sencilla, casi en una servilleta, pero desde el principio tuvimos claro que no queríamos hacer solo un autocine donde ver películas. Queríamos crear un espacio vivo, con gastronomía, música, eventos y esa esencia del clásico americano, pero adaptada a Madrid y a la forma actual de consumir ocio. Al final, nuestra visión era reinventar el cine desde la experiencia. En pocos años habéis pasado de un modelo muy concreto a convertiros en un grupo con diferentes propuestas de ocio experiencial. ¿Cuál ha sido la clave de ese crecimiento? Cristina y Tamara: La clave ha sido no quedarnos quietas y entender que el ocio cambia constantemente. Autocine Madrid nació con una esencia muy concreta, pero desde el principio sabíamos que el proyecto tenía recorrido más allá de la exhibición de películas. De hecho, el cine era solo una parte de lo que queríamos construir. Con el tiempo, hemos ido incorporando nuevas líneas de negocio: restauración, eventos corporativos, fiestas privadas, rodajes, Rita’s Brunch, Rita’s Club y ahora Rita’s Mirador. Todo ha nacido de escuchar al público y de detectar qué tipo de planes busca la gente, como experiencias al aire libre, propuestas para distintos momentos del día, espacios con música y una identidad propia. Creo que ahí está la clave, crecer sin perder la esencia, pero adaptándonos siempre al momento. Emprender en el ámbito del entretenimiento implica asumir riesgos constantes. ¿Cuál ha sido uno de los mayores desafíos a los que os habéis enfrentado como fundadoras? Cristina y Tamara: Uno de los mayores desafíos fue demostrar que este modelo tenía sentido cuando todavía no existía nada parecido en Madrid. Conseguir una parcela adecuada fue muy complicado, ya que necesitábamos un espacio grande, cerca de la ciudad, pero sin generar problemas con vecinos, ruido o movilidad. A eso se sumaron las licencias, la burocracia, la financiación y el reto de convencer a proveedores y patrocinadores cuando el proyecto todavía era casi solo un render. Después llegó la pandemia, que para el sector del ocio fue un golpe enorme. Pero también fue un momento en el que tuvimos que reaccionar muy rápido. El autocine permitía vivir el ocio desde el coche, al aire libre y con distancia, y eso nos obligó a reinventar formatos como conciertos, teatro, actividades y nuevas formas de entretenimiento. Creo que ese momento confirmó algo que ya forma parte de nuestra manera de trabajar, cuando aparece un obstáculo, intentamos darle la vuelta. Su más reciente éxito es la apertura de Rita's Mirador. ¿Cómo surge la oportunidad de implantar este concepto dentro del Riyadh Air Metropolitano? Cristina y Tamara: Rita’s Mirador surge de una evolución muy natural de Grupo Autocines. Llevamos años desarrollando experiencias en grandes recintos y entendimos que el Riyadh Air Metropolitano tenía un potencial enorme más allá de los partidos o los conciertos. Queríamos crear un punto de encuentro para la ciudad, un lugar abierto cada fin de semana y vinculado tanto al día a día de Madrid como a los grandes eventos del estadio. También nos apetecía llevar el universo Rita’s a un nuevo entorno. Rita’s ya tenía una personalidad muy reconocible, muy asociada al tardeo, al buen ambiente y a una forma de disfrutar muy nuestra. El Mirador nos permitía trasladar esa esencia a una ubicación icónica, al aire libre, con vistas privilegiadas de Madrid y conectada con uno de los grandes recintos urbanos de la ciudad, sin estar dentro del estadio como tal. El mercado madrileño está saturado de terrazas y espacios gastronómicos. ¿Qué es lo que diferencia realmente a Rita's Mirador del resto de propuestas actuales? Cristina y Tamara: Rita’s Mirador es especial porque no responde a una sola categoría. No es solo una terraza, ni una propuesta vinculada al estadio, ni un lugar al que ir únicamente cuando hay partido o concierto. Su valor está precisamente en que funciona como una experiencia completa, pensada para distintos momentos y públicos. Situado en la plataforma exterior del Riyadh Air Metropolitano, entre las puertas 16 y 19, nace con la vocación de convertirse en una nueva referencia para disfrutar Madrid cada fin de semana. Cuenta con diferentes ambientes, zonas de restauración, barras, áreas lounge y propuestas inmersivas, además de funcionar como antesala y cierre natural de los grandes eventos culturales y deportivos del recinto. Al final, conecta con una forma muy madrileña de vivir el ocio, planes al aire libre, sociales, flexibles y con mucha personalidad.