Niñas y adolescentes con rutinas de adultos: ¿dónde están las alternativas pensadas para su edad?

•Si la piel joven tiene necesidades diferentes, ¿por qué los productos no indican para qué edad han sido formulados?
•Niñas con rutinas de adultos: el debate que ya llega a España
Estudios médicos alertan sobre la creciente exposición de niñas y adolescentes a rutinas cosméticas complejas impulsadas por redes sociales, mientras en Suecia y EE. UU. ya se han adoptado primeras medidas de protección para menores.
Madrid, 8 deoctubre de 2026. — Mientras las rutinas de skincare adulto se popularizan entre niñas y adolescentes a través de redes sociales, muchos productos cosméticos siguen sin indicar de forma clara para qué edad han sido formulados ni qué necesidades específicas pretenden cubrir.
Ante este contexto, LILAE, una nueva marca española de dermocosmética para piel joven, ha iniciado una campaña de concienciación para promover una mayor transparencia en los productos utilizados por menores y abrir el debate sobre la necesidad de orientar mejor a las familias.
Un estudio publicado en Pediatrics, publicación oficial de la Academia Americana de Pediatría, y realizado en 2025 por investigadores de Northwestern University, analizó los vídeos de skincare más populares entre niñas y adolescentes en TikTok, que acumulaban una media superior al millón de visualizaciones por vídeo. Los investigadores observaron que estas rutinas incluían una media de seis productos y concluyeron que los 25 vídeos más vistos contenían una media de 11 ingredientes activos potencialmente irritantes, llegando algunas rutinas a incluir hasta 21.
Los autores alertaron de que estas prácticas pueden aumentar el riesgo de irritación, dermatitis de contacto alérgica y fotosensibilidad, concluyendo además que ofrecen poco o ningún beneficio para la población pediátrica a la que se dirigen.
Una preocupación creciente para pediatras y dermatólogos
La preocupación ya no se limita a las redes sociales.
Diversas publicaciones científicas y organismos pediátricos han advertido de que la utilización de rutinas complejas y productos formulados para necesidades propias de la piel adulta puede aumentar el riesgo de problemas cutáneos en menores cuando se utilizan sin supervisión profesional.
En paralelo, dermatólogos de distintos países describen un aumento de consultas relacionadas con irritación, rojez, quemazón, descamación y alteraciones de la barrera cutánea asociadas al uso prematuro de rutinas cosméticas complejas.
La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) recuerda que la piel infantil es más fina y sensible que la adulta y describe la piel de niños y adolescentes como más delicada y reactiva. Advierte de que el uso excesivo de productos puede alterar su equilibrio natural y de que ingredientes como retinol, ácido salicílico o ácido glicólico pueden resultar demasiado agresivos. Si hay acné, dermatitis u otros problemas cutáneos, recomienda que el pediatra o dermatólogo pediátrico guíe el tratamiento.
Si la piel joven tiene necesidades diferentes, ¿por qué los productos no indican para qué edad han sido formulados?
El debate ya ha comenzado fuera de España.
En Suecia, la cadena farmacéutica Apotek Hjärtat decidió en 2024 restringir la venta de determinados productos de skincare avanzado a menores de 15 años sin consentimiento parental o certificado médico.
En Estados Unidos, el fiscal general de Connecticut alcanzó en abril de 2026 un acuerdo con Sephora para reforzar la información y las salvaguardas en la venta de productos antiedad dirigidos o accesibles a menores de 13 años.
Para LILAE, estas iniciativas reflejan una realidad cada vez más evidente: las familias necesitan más información para poder distinguir qué productos tienen sentido para cada etapa de desarrollo.
"La pregunta ya no es si los menores utilizan skincare. La pregunta es si las familias disponen de información suficiente para saber qué productos son adecuados para ellos", explica Verónica Parrondo, fundadora de LILAE.
Una propuesta basada en transparencia y criterio dermatológico
Ante esta situación, LILAE desarrolla fórmulas minimalistas para piel preadolescente y adolescente, de la mano de dermatólogos. Para la marca, falta una orientación más clara sobre el cuidado cotidiano en esta etapa: qué productos tienen sentido, qué necesidades cubren y en qué edades se han evaluado.
La marca está desarrollando un sistema de orientación basado en cuatro elementos:
-Etapa y edad recomendada de uso, con información sobre las edades en las que se ha testado el producto.
-Tipo de piel para el que ha sido formulado.
-Necesidad concreta que cubre.
-Función real de sus ingredientes principales.
El objetivo es ayudar a madres, padres y adolescentes a distinguir entre una necesidad real de cuidado y una tendencia viral.
"La piel joven merece productos formulados para su etapa de desarrollo, información clara para las familias y una cultura de cuidado basada en el criterio, no en las tendencias virales", añade Parrondo.
"Creemos que la información debería ser tan importante como la formulación. Cuando una piel está en desarrollo, entender qué necesita y qué no necesita es tan importante como elegir un buen producto", concluye.
Sobre LILAE
LILAE nace para responder a una necesidad cada vez más evidente: ayudar a niñas, adolescentes y sus familias a entender qué necesita realmente una piel en desarrollo y qué productos tienen sentido en cada etapa.
La marca está desarrollando una nueva generación de dermocosmética específicamente pensada para piel joven y desarrollada de la mano de dermatólogos, basada en la protección de la barrera cutánea, la educación y el criterio dermatológico.
Su objetivo es convertirse en la marca de referencia en España para el cuidado de la piel joven, ayudando a madres y adolescentes a construir hábitos seguros, sencillos y adaptados a su edad en un contexto marcado por la creciente influencia de las redes sociales y las tendencias virales de skincare.
Lanzamiento previsto: Q4 2026.










