¿Podemos rejuvenecer nuestros ovarios?

- La edad cronológica sigue siendo el principal factor relacionado con la fertilidad, especialmente la femenina, pero el ovario también envejece a través de procesos celulares como el estrés oxidativo, la disfunción mitocondrial, la inflamación o la senescencia celular*
- La ciencia todavía no puede rejuvenecer un ovario ni convertir un óvulo de 40 años en uno de 30, aunque el mercado ya ofrece numerosos “tratamientos de rejuvenecimiento”, mientras cada vez conoce mejor los mecanismos que intervienen en el envejecimiento reproductivo y algunos de los factores que pueden acelerarlo
- La ingeniera de telecomunicaciones y experta en fertilidad integrativa Patricia Bartolomé plantea cambiar el foco: más allá de congelar los óvulos, la pregunta es qué podemos hacer durante nuestra vida fértil para cuidar las condiciones en las que envejece nuestro sistema reproductivo
Madrid, 06 de octubre de 2026–. No podemos cambiar nuestra fecha de nacimiento. Pero sí podemos empezar a entender mejor qué ocurre en nuestro organismo a medida que pasa el tiempo y, especialmente, qué mecanismos hacen que nuestras células envejezcan. También sucede en los ovarios, en los óvulos y en los espermatozoides. La edad cronológica continúa siendo el principal factor relacionado con la fertilidad femenina, pero el envejecimiento ovárico no consiste únicamente en que cada año queden menos óvulos y sean de peor calidad. También envejecen las mitocondrias, las células que rodean al ovocito y el propio tejido ovárico, mientras se acumulan procesos como el daño celular, la inflamación, la fibrosis y el estrés oxidativo.
Una revisión científica publicada en 2025 identifica nueve mecanismos o “hallmarks” relacionados con el envejecimiento ovárico, entre ellos la inestabilidad genómica, las alteraciones epigenéticas, la autofagia alterada, la senescencia celular, la disfunción mitocondrial, el estrés oxidativo y la inflamación crónica.
Además, las nuevas recomendaciones publicadas por el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) en 2025 señalan que, más allá de la edad, existen otros factores que pueden contribuir al declive de la función ovárica, entre ellos el tabaquismo, determinadas exposiciones ambientales, algunos factores genéticos y determinadas intervenciones médicas.
Para Patricia Bartolomé, ingeniera de telecomunicaciones, especialista en fertilidad integrativa y creadora del método Las Leyes de la Fertilidad®, este cambio de perspectiva es fundamental: “No podemos parar el reloj biológico, pero sí podemos hablar de qué sabemos hoy sobre cómo cuidar las condiciones en las que envejece nuestro sistema reproductivo para retrasar ese envejecimiento al máximo”, explica.
Rejuvenecer no es lo mismo que ralentizar el envejecimiento
El término “rejuvenecimiento ovárico” empieza a utilizarse cada vez más, pero la ciencia todavía no ha demostrado que podamos hacer retroceder la edad biológica de un ovario. No existe actualmente un tratamiento demostrado capaz de convertir un óvulo de 40 años en uno de 30 ni de rejuvenecer un ovario.
Uno de los procedimientos que se comercializa bajo esta denominación es el PRP intraovárico, o plasma rico en plaquetas. El procedimiento consiste en extraer sangre, centrifugarla para concentrar las plaquetas y posteriormente inyectar ese plasma directamente en los ovarios mediante una punción guiada por ecografía.
La hipótesis es que los factores de crecimiento presentes en las plaquetas podrían mejorar el entorno del ovario, favorecer la vascularización y ayudar a que algunos folículos que todavía existen respondan mejor. Pero no se están poniendo óvulos nuevos, ni más jóvenes, y no se ha demostrado que el procedimiento haga retroceder la edad biológica del ovario.
Los resultados disponibles, además, son contradictorios. El ensayo PROVA, publicado en Human Reproduction en 2024, estudió a 83 mujeres menores de 38 años con antecedentes de mala respuesta ovárica. 41 recibieron PRP intraovárico y 42 formaron parte del grupo de control. El número medio de ovocitos maduros obtenidos fue de 2,8 en el grupo de PRP frente a 3,1 en el grupo de control, sin diferencias estadísticamente significativas. Tampoco encontraron diferencias significativas en AMH ni en el recuento de folículos antrales.
“No podemos decir que el PRP no haga absolutamente nada. Podemos decir que actualmente no está demostrado que rejuvenezca el ovario ni que mejore de forma consistente los resultados reproductivos que realmente importan, especialmente conseguir un recién nacido vivo”, señala Bartolomé.
Mientras tanto, estos tratamientos ya se comercializan en España bajo la denominación de “rejuvenecimiento ovárico”, con precios que parten de alrededor de 1.000 euros y pueden alcanzar o superar los 2.000, dependiendo del procedimiento y de la clínica.
¿Podemos evitar que el ovario envejezca más rápido?
Si sabemos por qué envejece el ovario, la siguiente pregunta es si podemos evitar acelerar ese proceso. La investigación está estudiando mecanismos como el daño mitocondrial, el estrés oxidativo, la inflamación, la senescencia celular, las alteraciones en la reparación del ADN, la autofagia y vías metabólicas como mTOR. Las mitocondrias, esenciales para que el ovocito tenga la energía necesaria para madurar, fecundarse y permitir las primeras divisiones del embrión, son una de las principales dianas de investigación.
También se estudia si determinados factores relacionados con nuestro estilo de vida pueden influir en el entorno biológico en el que envejece el ovario: el sueño, el ejercicio, la alimentación, la salud metabólica, el estrés o determinadas exposiciones ambientales. Son líneas de investigación todavía abiertas y no significa que estos hábitos puedan garantizar una mejor fertilidad ni “rejuvenecer” los ovarios.
Para Patricia Bartolomé, el objetivo no debería ser buscar una fórmula para devolver al ovario atrás en el tiempo, sino entender cómo podemos cuidar su salud durante los años fértiles y concienciar de ese cuidado y esas buenas prácticas cuanto antes. “Si sabemos cada vez mejor qué envejece el ovario, tenemos que empezar a preguntarnos también qué factores podemos cuidar durante nuestra vida fértil para no acelerar ese proceso”, plantea.
En este sentido, la investigación empieza a ampliar el debate más allá de la congelación de óvulos: no solo preservar los ovocitos antes de que envejezcan, sino comprender qué ocurre durante los 10, 15 o 20 años anteriores y qué factores pueden contribuir a un envejecimiento reproductivo saludable. La pregunta, por tanto, no es si podemos hacer que nuestros ovarios vuelvan atrás en el tiempo, sino si podemos conseguir que envejezcan más despacio.
*Glosario de conceptos: Estrés oxidativo: desequilibrio entre las sustancias oxidantes y las defensas antioxidantes del organismo. Disfunción mitocondrial: alteración del funcionamiento de las mitocondrias, responsables de producir gran parte de la energía de las células. Inflamación: respuesta del organismo ante una infección, lesión u otro daño. Senescencia celular: estado en el que una célula deja de dividirse, aunque permanece viva y activa.










