Alimentos que aumentan la energía y las defensas para afrontar la vuelta al cole

Los expertos de noVadiet repasan las claves para afrontar el curso escolar en plena forma y sin catarros
La vuelta al cole marca el final de las vacaciones y el regreso a una rutina mucho más exigente para los más pequeños. Toca madrugar, permanecer atentos a las explicaciones del profesor, hacer deporte, relacionarse con los compañeros y adaptarse de nuevo a horarios y responsabilidades. Y para llegar en plena forma es fundamental hacer funcionar correctamente el sistema inmunitario, de hecho, según datos que maneja
noVadiet, líderes en el cuidado de la salud de la forma más natural,
los niños tienen unos cinco catarros de promedio desde la vuelta al colegio hasta las vacaciones de Navidad, lo que viene a ser más de uno al mes.
El 35% del absentismo escolar anual de los niños está causado directamente por el resfriado común,por ello, es muy importante que el sistema inmunitario funcione correctamente, y para ello
son necesarias las vitaminas A, B6, B12, C, D y E, junto con minerales como
cobre, hierro, magnesio, selenio y zinc.
No existe un único alimento capaz de cubrir todas las necesidades de un niño. Lo interesante está encombinar alimentos diferentes y llevar una dieta variada, aprovechando que cada uno aporta nutrientes distintos. Estos son algunos de los alimentos recomendados por los expertos de
noVadiet para estar en plena forma:
1. Avena y cereales integrales
La avena, el pan integral, el arroz integral o la pasta integral proporcionan hidratos de carbono, que el organismo transforma en glucosa y utiliza como fuente de energía.
2. Plátano
Esta fruta, muy cómoda para el recreo, ya que es fácil de transportar, no necesita preparación y puede tomarse prácticamente en cualquier lugar, aporta, además, hidratos de carbono y vitamina B6, que participa en numerosas reacciones metabólicas y contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
3. Huevos
El huevo proporciona proteínas de alto valor biológico y contiene vitaminas como la B2 y la B12. Además, permite preparar platos muy distintos sin necesidad de recurrir siempre a la misma receta, ya que se puede consumir en forma de tortilla, huevo cocido, revuelto o como ingrediente de otros platos. Esto lo convierte en un recurso práctico para familias que buscan variedad sin complicar demasiado los menús.
4. Lentejas, garbanzos y otras legumbres
Las legumbres aportan hidratos de carbono, proteínas vegetales y fibra, además de minerales como el hierro. El hierro resulta especialmente relevante para prevenir la anemia ferropénica y combatir síntomas como el cansancio y la falta de energía.
5. Frutos secos y semillas
Nueces, almendras, avellanas, pistachos o semillas de calabaza aportan grasas insaturadas, proteínas, fibra, vitamina E y minerales como el magnesio, lo que ayudará al niño a tener más energía durante la jornada escolar. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que los frutos secos deben ofrecerse siempre en un formato adecuado a cada edad para evitar el riesgo de atragantamiento.
6. Kiwi, naranja, fresas y pimiento
La vitamina C es uno de los nutrientes que tradicionalmente relacionamos con un mejor funcionamiento del sistema inmunitario. Los cítricos son una fuente conocida de vitamina C, pero también la encontramos en otros alimentos, como el kiwi, las fresas, el pimiento o el brócoli.
7. Salmón, sardinas y pescados grasos
El pescado, en general, aporta proteínas necesarias durante el crecimiento del niño, pero las variedades como el salmón, las sardinas, la caballa o la trucha, constituyen además fuentes naturales de vitamina D, lo que ayuda a tener huesos fuertes y a que el sistema inmunitario funcione correctamente.
8. Yogur y otros lácteos
La leche, el yogur y otros derivados lácteos aportan proteínas y distintos micronutrientes. El yogur resulta especialmente práctico para desayunos y meriendas porque se puede combinar con fruta fresca, avena, semillas o frutos secos; además, aporta probióticos, importantes para mejorar las defensas a nivel intestinal.
9. Aguacate
El aguacate aporta grasas saludables, además de fibra y diferentes micronutrientes. Puede utilizarse para preparar una tostada, acompañar una comida o incorporarse a una ensalada.
10. Manzanas
Además de que se encuentran todo el año y son fáciles de llevar al cole, tienen fibra, vitamina C y antioxidantes que son ideales para el cerebro ya que mantienen la concentración activa.
¿Qué otros hábitos pueden ayudar durante el curso?
La alimentación es muy importante, pero existen otros factores que también ayudan a queel niño se mantenga sano y fuerte a lo largo del curso escolar. Estos son algunos consejos que los expertos de
noVadiet consideran necesario tener en cuenta:

Jugar a diario
El juego permite al niño moverse libremente, relacionarse y desconectar de las obligaciones escolares. Los expertos recomiendan que los niños y adolescentes de 5 a 17 años realicen una media de al menos 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada o vigorosa. Es tan sencillo como acudir un rato al parque después de clase, hacer extraescolares deportivas, montar en bicicleta, bailar, jugar con hermanos o amigos, o salir a dar un paseo en familia.
Hidratarse bien
El agua debe estar presente también durante los meses en los que hace menos calor. Llevar una botellita al colegio facilita que el niño pueda beber suficientemente durante la jornada.
Evitar recurrir a bebidas energética
Una bebida con cafeína puede proporcionar una sensación momentánea de activación, pero no es una solución apropiada para un niño cansado. El consumo de bebidas energéticas no está recomendado para niños por los posibles efectos asociados a cantidades elevadas de cafeína, entre ellos alteraciones del sueño. Distintas Sociedades científicas pediátricas de España han valorado positivamente la regulación de la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años y la restricción del consumo, hasta los 18 años, de aquellas con mayor contenido en cafeína. Lo consideran una medida necesaria y coherente con la evidencia científica disponible
Organizar las tardes sin demasiadas obligaciones
Entre colegio, deberes, extraescolares, desplazamientos y actividades familiares, algunos niños terminan acumulando una agenda demasiado intensa. Dejar espacios sin programar permite descansar, jugar y afrontar las tareas escolares con menos sensación de agotamiento.
Mantener una rutina de descanso adecuada a la edad
El organismo necesita tiempo para recuperarse de la actividad física y mental del día. Acostarse y levantarse aproximadamente a las mismas horas ayuda a mantener una rutina estable.
Tomar un complemento alimenticio como apoyo
Además de llevar una alimentación equilibrada, un complemento alimenticio ayudará al niño a mantener su sistema inmunitario en excelentes condiciones, y a disminuir el cansancio y la fatiga del día a día escolar. Como, por ejemplo Nodijal Súper de noVadiet que contiene Lactobacillus rhamnosus tindalizado y Pleurotus ostreatus, jalea real liofilizada, propóleo, equinácea, acerola, vitaminas A, B1, B2, B6, B12, C, D y E, cobre y manganeso.
Sonia Clavería, Médica de Familia del Departamento Técnico de noVadiet señala “La vuelta al cole es un buen momento para recuperar rutinas beneficiosas para toda la familia, teniendo en cuenta que una alimentación variada proporciona los nutrientes necesarios para el menor. Jugar, dormir bien y realizar una actividad física frecuente ayuda a afrontar el curso en las mejores condiciones. Y la toma de complementos alimenticios adecuados va a ayudar a reforzar esa situación óptima. Es, además, la oportunidad de empezar el año escolar con buenos hábitos que acompañen a los niños mucho más allá de las primeras semanas de clase”.










