La Copa Mundial de la FIFA es mucho más que un acontecimiento deportivo: es una prueba de resistencia para la ciberseguridad

“Mientras el mundo dirige su atención al fútbol, los ciberdelincuentes hacen lo mismo.
Según Corey Nachreiner, CSO de WatchGuard Technologies, los grandes acontecimientos deportivos, como la Copa Mundial de la FIFA, generan una convergencia única entre infraestructuras críticas, servicios digitales y una enorme visibilidad internacional. Además, parte de estas infraestructuras suele desplegarse de forma temporal para atender el incremento de visitantes. Las operaciones de los estadios, los sistemas de venta y validación de entradas, las aplicaciones móviles, las plataformas de retransmisión, las redes de pago y los servicios de transporte están cada vez más interconectados y se convierten en objetivos especialmente atractivos para los ciberdelincuentes, en ocasiones con menos tiempo para incorporar la seguridad desde el diseño.
Lo que muchas personas no perciben es que, desde el punto de vista de la ciberseguridad, las organizaciones deportivas modernas se parecen cada vez más a grandes empresas. Una interrupción que afecte a la validación de entradas, a los servicios para los aficionados o a los sistemas operativos puede pasar rápidamente de ser un problema técnico a convertirse en una crisis reputacional visible para millones de personas en todo el mundo.
En WatchGuard hemos comprobado de primera mano cómo las organizaciones deportivas están reforzando su ciberresiliencia. A través de nuestro trabajo con equipos como el Girona FC en España y los Seattle Kraken en Estados Unidos, he observado una creciente concienciación sobre la necesidad de integrar la ciberseguridad en todos los ámbitos de la operativa, en lugar de tratarla como una función aislada del departamento de TI.
Una de las lecciones más importantes que podemos extraer del deporte profesional es que la visibilidad, por sí sola, ya no es suficiente. Las organizaciones necesitan disponer de visibilidad sobre sus redes, identidades, endpoints y entornos cloud, pero también deben ser capaces de convertir esa información en acciones concretas.
En mi opinión, las organizaciones más resilientes son aquellas que adoptan un enfoque de seguridad unificado, basado en los principios de Zero Trust, la monitorización continua y capacidades de respuesta rápida frente a las amenazas. Durante un acontecimiento de esta magnitud, reducir el tiempo transcurrido entre la detección y la respuesta puede marcar la diferencia entre un incidente contenido y una interrupción de gran alcance.
A medida que avanzan las actividades y acontecimientos en torno al Mundial, considero que las organizaciones deberían centrarse en tres prioridades: reforzar la seguridad de las identidades, garantizar el acceso a capacidades de monitorización y respuesta las 24/7, y desarrollar planes de resiliencia que prioricen la continuidad del negocio.
El éxito de un gran acontecimiento deportivo internacional ya no depende únicamente de lo que ocurre sobre el terreno de juego. Cada vez está más condicionado por la seguridad y la resiliencia de la infraestructura digital que, entre bastidores, hace posible toda la experiencia.
Las organizaciones que obtengan mejores resultados durante acontecimientos como la Copa Mundial no serán necesariamente las que dispongan de los mayores presupuestos de seguridad, sino aquellas que hayan integrado la seguridad en sus operaciones desde el principio y sean capaces de responder de forma coordinada cuando surjan las amenazas”.











